me da tanta rabia sentir que contigo la distancia es tan relativa, explosiva, desconocida, como cuando uno habla de los años luz sin entender en verdad cuánto es un año luz. No puedo rescatarte, no lo haré, quizá tampoco funcionaría, pero en el fondo es lo que quisiera hacer, rescatarte porque te quiero, porque quiero estar contigo, porque a pesar de todo lo maricón que hay sido yo sigo apegada a creer en esa esencia tuya que conocí, que me dejaste ver, que compartiste conmigo…. es como si la realidad me dijera que no puede ser todo tan falso, todo tan miserable y egoísta.
Me cuesta aceptar y todavía como la víctima de un asalto miro pa atrás pensando en mis cosas robadas y mi vulnerabilidad. Vulnerable, sí, terrible vulnerable y fuerte a la misma vez, como esquizofrénica, así siento que ha sido, triste, mas triste que la chucha, he llorado mucho, a veces hasta me dan ganas en la calle. A veces siento que la vida está todo el tiempo estirada así las cosas pasan mucho mas lento, pero ese estiramiento para mí es un agonía, me siento expuesta a las heridas que genera la realidad por la inconsciencia y la falta de amor. Amor propio, amor para la pareja, amor para los amigos, la familia… Veo señales en todos lados, me estoy armando siempre un diccionario simbólico en relación al momento que vivo, y esta conexión psíquica con lo que no nació de mi, con lo que no nació de ti, con esa poesía aburrida y macabra, con cómo la vida es tan ridícula, a veces tantas veces, a veces tanto tanto tiempo, que uno se vuelve la amiga culeá a la que siempre le pasan cosas, que siempre recibe golpe tras golpe… Y yo estoy aburrida, sé que antes he estado aburrida también, pero ahora estoy más aburrida que esas otras veces, y sé que voy a tener que soportarlo todo, soportar este ritmo extraño de tener que desechar personas que quieres de tu vida, gente que te quería pero te hace mucho daño.